El corazón es el músculo que bombea la sangre rica en oxígeno y nutrientes a los tejidos del cuerpo a través de los vasos de la sangre. Se trata de instaurar en nuestro día a día una serie de hábitos con los que no solo ayudaremos al buen funcionamiento del corazón, sino que, además, esos hábitos repercutirán en otras áreas de nuestra salud, mejorando nuestra calidad de vida.
ALIMENTACIÓN SALUDABLE
Consumir pescados, aceite de oliva extra virgen, frutos secos, semillas de chía y de linaza, avena, frutas, verduras, vegetales de hojas verdes, tomates, palta, aceite de sacha inchi, lecitina de soya, cítricos, cereales integrales, legumbres, granos enteros, algas marinas, yogurt griego descremado, cacao, espárragos, cúrcuma y canela.
EJERCICIO CONSTANTE
Los riesgos del sedentarismo son muchos. Algunas de sus posibles consecuencias son la aparición de patologías como la hipertensión o la diabetes, además del aumento de los niveles de colesterol o el sobrepeso.
El ejercicio físico se define como cualquier movimiento corporal producido por el sistema locomotor por contracción y relajación de la musculatura que supone consumo de energía. Dicho movimiento supone un incremento de la demanda de oxígeno y nutrientes.
LIMITAR LAS GRASAS TRANS
Los productos industriales como galletas, bollería industrial, alimentos precocinados, snacks y fritos, helados, cremas y batidos suelen tener grasas trans.
La razón es que uno de los efectos de los ácidos grasos trans es aumentar los niveles de colesterol total, sobre todo del colesterol LDL (“colesterol malo”), mientras que disminuye el colesterol HDL (colesterol “bueno”).
AUMENTAN LA ENERGÍA Y RENDIMIENTO FISICO
Los alimentos que queman grasa, como aquellos que contienen cafeína o catequinas (como el té matcha), pueden proporcionar un aumento de energía. Esto puede mejorar el rendimiento en ejercicios de resistencia y actividades físicas, permitiendo que se quemen más calorías y grasa durante el entrenamiento.
CONTROLAR LA TENSIÓN
La hipertensión es uno de los factores de riesgo cardiovascular más frecuentes. Tener alta la presión arterial supone una mayor resistencia para el corazón, por lo que este aumenta la masa muscular para hacer frente a ese sobreesfuerzo. Y como el incremento de la masa muscular no viene acompañado de un aumento similar del riego sanguíneo, la consecuencia es que puede producir insuficiencia coronaria y angina de pecho. Otro posible efecto de la hipertensión es que el músculo cardiaco se vuelve más irritable, por lo que hay más probabilidades de que se produzcan arritmias.
CONTROLAR LOS NIVELES DE COLESTEROL
La principal razón es evitar que se formen placas de ateroma que llevan al estrechamiento de las arterias y pueden obstruirías, produciendo desde una angina y dolor en el pecho sobre todo cuando hacemos esfuerzos, aunque también puede aparecer en reposo hasta un infarto agudo de miocardio o accidentes cerebrovasculares.
TENER CALIDAD DE SUEÑO
Un estudio publicado en European Journal of Preventive Cardiology concluye que aquellas personas que, además de llevar unos hábitos de vida saludables, duermen un mínimo de siete horas al día, reducen hasta en un 65% el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
MANTENERSE ALEJADO DEL ESTRÉS
El estrés aparece como factor de riesgo en la Guía Europea de Prevención Cardiovascular porque sufrirlo supone someter al organismo a tensiones que pueden pasar factura a nuestra salud cardiaca.
Además, el estrés y la ansiedad pueden conducir a quienes lo padecen a cambiar significativamente sus hábitos de vida por otros menos saludables. Por ejemplo, comer en exceso o ingerir alimentos hipercalóricos, dormir menos, consumir más alcohol o café y hacer menos ejercicio.
NO FUMAR
Fumar aumenta el riesgo de padecer un infarto agudo de miocardio, que puede ser hasta tres veces mayor que en los no fumadores. Por el contrario, cuando una persona que aún no ha tenido un evento cardiovascular deja de fumar, se reduce el riesgo de padecerlo a la mitad a los 5 años de haber abandonado el tabaco.
CUIDADO CON EL ALCOHOL
La ingesta excesiva y brusca de bebidas alcohólicas puede provocar una aceleración del ritmo cardiaco, lo que se conoce como el síndrome del corazón en vacaciones. Pero además, el consumo habitual y elevado de alcohol se asocia al desarrollo de disfunción ventricular (miocardiopatía dilatada, con disminución en la potencia contráctil del corazón) y la génesis de arritmias de todo tipo.
HABLA CON TU MEDICO
Para prevenir la enfermedad cardiovascular es clave conocer los factores de riesgo y resolver toda clase de dudas respecto a ellos. Por eso es importante plantear a tu médico cualquier duda al respecto.
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CÚRCUMA
La cúrcuma, un compuesto bioactivo principal de la cúrcuma, es un excelente aliado para la salud por sus potentes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Este polifenol, responsable del vibrante color amarillo de la cúrcuma es un aliado de la salud cardiovascular, ayuda a reducir la inflamación y la oxidación, factores clave en el desarrollo de enfermedades cardíacas.
La inflamación crónica puede dañar las arterias y promover la formación de placas, llevando eventualmente a daños al corazón. La curcumina interviene inhibiendo moléculas inflamatorias en el cuerpo, apoyando así la salud cardiovascular.
ACEITE DE OLIVA
Contiene compuestos vegetales antioxidantes, incluidos polifenoles que ayudan a reducir la inflamación en el cuerpo, que contribuye a una serie de afecciones crónicas, incluso enfermedades cardíacas.
Ayuda a disminuir los niveles de colesterol, beneficia el control de la hipertensión arterial, previene la aparición de diabetes y tiene propiedades antioxidantes. Los principales factores de riesgo cardiovascular están asociados a la obesidad, el colesterol y la hipertensión arterial.
El aceite de oliva es una buena alternativa en el consumo de grasas puesto que se trata de ácidos grasos monoinsaturado (ácido oleico) y poliinsaturados (ácido linoleico) y omega 3 de la familia de los ácidos grasos poliinsaturados, que han demostrado que disminuye los niveles de colesterol total, es conveniente que las grasas que se ingieran sean de este tipo, en lugar de las grasas saturadas, que aumentan los niveles de colesterol y, por lo tanto, de riesgo cardiovascular.
LECISOYA
La lecitina de soya es un producto que se obtiene a partir del procesamiento de las semillas de soja, y cuenta con una serie de propiedades nutricionales que resultan beneficiosas para la salud. Promueve un corazón saludable, ya que contiene ácido linoleico, un ácido graso esencial que puede ayudar a reducir los niveles de colesterol LDL (colesterol «malo») en la sangre. Esto puede ayudar a prevenir enfermedades del corazón y reducir el riesgo de arteriosclerosis.
La lecitina de soya contiene colina, una sustancia que participa en el metabolismo de las grasas y contribuye a su transporte y emulsificación. Esto puede ser beneficioso para personas que buscan controlar su peso o mejorar la salud cardiovascular. La lecitina de soja puede ayudar a mantener niveles saludables de colesterol y triglicéridos en la sangre, lo cual contribuye a la salud cardiovascular.
SACHA INCHI
También conocido como la semilla de los incas, originaria de la región amazónica de Perú, esta planta milenaria está ganando reconocimiento mundial debido a su alto contenido en ácidos grasos omega 3 , omega 6 y omega 9, nutrientes esenciales para una vida , permiten el buen funcionamiento del corazón, la prevención de enfermedades cardiovasculares y la mejora de las funciones cerebrales.
Posee notables propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y neuroprotectoras, que pueden ayudar a reducir la inflamación en el cuerpo, permitiendo proteger al corazón. Es conocido por su capacidad de reducir los niveles de colesterol LDL, conocido como el colesterol malo, lo cual es clave para prevenir enfermedades cardiovasculares.
¡Esperamos que esta informacón te haya sido útil!
CEO BIONATURISTA
Carolina Silva


